Investigación revela juez federal de Atlanta tuvo relaciones sexuales en su despacho con un agente
El juez, que se retractó de sus declaraciones falsas, se comprometió a evitar actividades políticas y terminó la relación con el oficial
Una investigación del sistema judicial de Estados Unidos reveló que un juez federal sostuvo una relación extramarital con un oficial de policía de alto rango, incluyendo encuentros sexuales dentro de su despacho durante horas laborables, y que inicialmente mintió sobre los hechos, aunque finalmente recibió solo una reprimenda privada y permanece en el cargo.
El Consejo Judicial del 11.º Circuito Judicial, que abarca Alabama, Florida y Georgia, determinó en febrero imponer una amonestación privada al magistrado, decisión que fue ratificada la semana pasada por la Comisión de Conducta Judicial e Incapacidad de la Conferencia Judicial de Estados Unidos, reportó la agencia AP.
Detalles confirmados de la conducta del juez
Ni el nombre del juez ni la ubicación exacta del tribunal fueron divulgados en los documentos del caso, y The Associated Press indicó que no pudo confirmar la identidad del magistrado involucrado.
De acuerdo con la investigación, el juez y el agente no identificado mantuvieron relaciones sexuales en el despacho judicial durante el horario laboral, “a la vista y al alcance del oído del personal”. Además, el magistrado asistió a un acto político partidista, algo restringido para jueces federales.
Según AP, cuando surgieron las acusaciones, el juez las calificó de “escandalosas” y negó categóricamente los señalamientos. Posteriormente, terminó admitiendo que sostuvo una relación sexual extramatrimonial con el agente.
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Los jueces federales en Estados Unidos son nombrados de por vida y solo pueden ser removidos mediante un juicio político impulsado por el Congreso. Sin embargo, sí pueden recibir sanciones disciplinarias, como censuras, amonestaciones públicas o privadas y la suspensión temporal de casos.
Al justificar la decisión de mantener en secreto la identidad del magistrado y aplicar una reprimenda privada, el comité investigador señaló que el juez se retractó de sus declaraciones falsas y consideró improbable que incurriera nuevamente en una conducta similar.
Asimismo, el panel tomó en cuenta que el juez dio por terminada la relación, se comprometió a evitar actividades políticas partidistas y tenía un “servicio ejemplar al tribunal”.
Reacciones y sanciones oficiales
“Si bien el comité especial está profundamente preocupado por la conducta del juez, este ha demostrado una gran propensión a la rehabilitación y un servicio diligente y continuo al poder judicial”, afirma el informe del comité, citado por AP.
Lester Tate, abogado que frecuentemente representa a jueces de Georgia acusados de mala conducta, consideró insuficiente la sanción impuesta.
“Me sorprende que no se haya impuesto un castigo más severo a las declaraciones falsas que hizo este juez durante el curso de la investigación”, dijo Tate. Agregó además que siempre aconseja a sus clientes decir la verdad durante este tipo de procesos.
El abogado sostuvo que una persona con un cargo vitalicio y encargada de juzgar a otros debe ser honesta sobre sus propios errores y opinó que, en este caso, la mayoría de las personas probablemente consideraría apropiado “ser objeto de un poco de escarnio público”.
La investigación comenzó luego de que uno de los asistentes legales del juez denunciara que este había mantenido relaciones sexuales en repetidas ocasiones en su despacho con una funcionaria. También alegó que el magistrado no supervisaba adecuadamente a sus asistentes y que en una ocasión les gritó e insultó.
Según AP, William Pryor, juez presidente del 11.º Circuito, solicitó explicaciones al magistrado, quien respondió ese mismo día negando todas las acusaciones. En un correo electrónico posterior, enviado al día siguiente, el juez sugirió que el asistente legal pudo haber inventado las denuncias como represalia por tener que trabajar en la oficina.
Posteriormente, Pryor designó un comité especial para investigar el caso.
La revisión de registros y grabaciones de seguridad mostró que un agente uniformado visitaba frecuentemente el despacho del juez a la hora del almuerzo. Seis empleados dijeron haber visto a alguien que coincidía con la descripción del oficial y tres recordaron haber escuchado lo que pudo haber sido actividad sexual en la oficina.
Tres empleados también relataron al comité que, durante el primer día de unos pasantes de verano, el juez se negó a almorzar con ellos tras reconocer que había bebido demasiados martinis la noche anterior en una fiesta de celebración por la victoria electoral de un amigo fiscal de distrito.
Los asistentes judiciales aseguraron además que el magistrado ofrecía poca orientación y que “rara vez, o nunca, modificó sustancialmente las órdenes civiles que ellos mismos redactaban”. Aunque describieron un ambiente de extrema cautela, el comité indicó que no encontró pruebas de comportamiento abusivo.
Finalmente, el juez aceptó escribir cartas de disculpa a seis ex asistentes legales, renunciar a optar por el cargo de juez presidente del distrito cuando le corresponda y abstenerse de participar en comités de la Conferencia Judicial.