La regla de Estados Unidos que pone fecha de salida a los diplomáticos

La salida de Alfonso Rodríguez como cónsul en Los Ángeles se debe a la normativa que limita la permanencia de funcionarios diplomáticos en el país

Alfonso Rodríguez permaneció en el cargo desde el año 2020 al 2026; y continuará en el servicio interno del Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX). (Fuente externa)

La salida del diplomático dominicano Alfonso Rodríguez de su cargo como cónsul general de la República Dominicana en Los Ángeles reavivó las dudas sobre cuánto tiempo puede permanecer un funcionario diplomático o consular en una misión en el exterior y bajo qué circunstancias ese período puede extenderse.

Aunque muchos interpretaron su salida como una destitución inesperada, el propio Rodríguez explicó que el término de sus funciones obedeció al cumplimiento del tiempo máximo permitido para una misión diplomática en el extranjero, luego de haber recibido dos prórrogas autorizadas.

La normativa que regula este tipo de asignaciones quedó claramente definida por el Departamento de Estado de Estados Unidos mediante una actualización de su política de acreditación emitida el 2 de agosto de 2021.

Máximo de cinco años

De acuerdo con la política del Departamento de Estado, la acreditación de los miembros de misiones diplomáticas y consulares extranjeras en Estados Unidos tiene una duración máxima de 60 meses, equivalentes a cinco años, contados desde la fecha en que el funcionario asume oficialmente sus funciones y su acreditación es aceptada por la oficina de Misiones Extranjeras.

La medida aplica a agentes diplomáticos, funcionarios consulares, personal administrativo y técnico, empleados consulares, personal de servicio y otros miembros de las misiones bilaterales acreditadas en Estados Unidos.

Según explicó el Departamento de Estado, durante años se asumió que los gobiernos extranjeros rotaban periódicamente a su personal y evitaban mantener a los mismos funcionarios asignados durante períodos excesivamente largos.

Sin embargo, tras revisar esa práctica y analizar las políticas de distintos países, Washington decidió establecer reglas más claras sobre lo que considera una permanencia "razonable" en el servicio exterior.

  • Aunque el límite general es de cinco años, el Departamento de Estado contempla la posibilidad de conceder excepciones. 

Para ello, la misión diplomática interesada debe presentar una solicitud formal mediante nota diplomática ante la oficina de Misiones Extranjeras entre seis y doce meses antes de que el funcionario alcance el límite de tiempo establecido o antes de tramitar una nueva visa diplomática.

Es decir, las extensiones no son automáticas ni permanentes, sino que deben ser solicitadas y aprobadas caso por caso.

Cuando la política entró en vigor en agosto de 2021, el Departamento de Estado también estableció un régimen transitorio para quienes ya se encontraban desempeñando funciones en Estados Unidos.

Los funcionarios que llevaban más de cuatro años acreditados pudieron permanecer dos años adicionales, mientras que aquellos con entre tres y cuatro años de servicio debían concluir su misión a más tardar al cumplir seis años desde su acreditación. Quienes tenían menos de tres años quedaron sujetos al nuevo límite general de cinco años.

Además, la normativa dispone que, por regla general, un funcionario no podrá recibir una nueva acreditación para otra misión diplomática en Estados Unidos si estuvo asignado previamente en el país durante los 36 meses anteriores, por lo que deberá transcurrir un período de tres años fuera del territorio estadounidense antes de una nueva asignación.

El caso de Alfonso Rodríguez

Rodríguez fue designado como cónsul general de la República Dominicana en Los Ángeles en 2020 por el presidente Luis Abinader. Este año concluyó oficialmente su misión diplomática tras agotar el período permitido y las prórrogas que le fueron concedidas.

En un mensaje publicado en sus redes sociales, el diplomático explicó que su salida respondía al cumplimiento de la normativa vigente.

"Fue, simplemente, el desenlace natural de una carrera diplomática sujeta a una normativa que establece un período máximo de servicio en el exterior de cinco años, con posibilidad de prórrogas. En mi caso, permanecí casi siete años gracias a dos extensiones oficialmente aprobadas, la última concedida para que mis hijos pudieran concluir su año escolar en el mes de junio".

Rodríguez agregó que conocía con antelación la fecha de finalización de su misión.

"Desde hace meses sabía que el 30 de junio concluiría mi misión diplomática. Mi proceso de transición estaba organizado y planificado con absoluta normalidad".

De esta manera, el exfuncionario aseguró que el término de sus funciones no respondió a una decisión inesperada, sino al vencimiento del período máximo de acreditación permitido por las autoridades estadounidenses, luego de las prórrogas que le fueron aprobadas.

La comunicación social para mí no es solo una carrera, es una forma de darle voz a quienes no la tienen.