Trump se lanza a una nueva semana de mítines para alentar el voto republicano
Con 15 días para las elecciones, Trump apoya al senador Marshall en Kansas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abre este lunes en Kansas una nueva semana de mítines electorales para intentar motivar al electorado republicano, en horas bajas ante el aluvión de sondeos desfavorables de cara a las elecciones de 3 de noviembre.
Con 15 días por delante, el mitin de Trump en las afueras de Wichita busca apuntalar al senador Roger Marshall, que se encuentra en un empate técnico con un pastor metodista de una megacatedral que corre por los demócratas.
Trump ganó Kansas por 16 puntos porcentuales hace apenas dos años, y el estado no elige a un senador demócrata desde 1932.
Sin embargo, algunos analistas ahora lo califican como un "cara o cruz", y un importante grupo de recaudación de fondos para senadores republicanos desvió dinero de Carolina del Norte para defender un escaño que antes daba por asegurado.
El control del Congreso podría depender de contiendas como esta.
Los estadounidenses están llamados a renovar toda la Cámara de Representantes (435 escaños) y un tercio del Senado (35 curules de 100).
Los demócratas apenas necesitan cuatro victorias para darle el vuelco al Senado.
Desde hace décadas, en un país muy polarizado políticamente, el presidente en el poder suele perder terreno en las elecciones de medio mandato, y Trump lo ha reconocido públicamente.
En Kansas como en Carolina del Sur "los demócratas parten como no favoritos tanto en las contiendas para el Senado como en las de gobernador en cada estado. Pero tienen algo más de posibilidades de lograr sorpresas en las elecciones al Senado" explicó la empresa de análisis de sondeos Decision Desk.
Bastiones en entredicho
Trump viajará a Carolina del Norte y a Carolina del Sur, y luego a Iowa, Florida, Georgia y Michigan.
Todos esos estados, excepto Michigan, fueron bastiones del voto Trump en las elecciones presidenciales.
Trump asegura en sus mensajes que ha vuelto a encontrar el mismo nivel de entusiasmo entre sus seguidores que en la histórica campaña.
Los votantes que adhieren a su credo MAGA (Make America Great Again) le dan unos niveles de aprobación abrumadores, según los sondeos.
Pero la perspectiva es muy diferente en cuanto se ensancha la base de votantes.
- Los republicanos moderados se muestran desencantados por la guerra en Irán y la inflación, y los demócratas, furibundos con toda la presidencia de Trump en general, y motivados para ir las urnas.
Trump ha demostrado en 2016 y en 2024 que podía desmentir a la inmensa mayoría de las encuestas. Pero los expertos predicen que es muy probable que pierda como mínimo la Cámara de Representantes.
Pero los demócratas tienen un punto débil: los votantes más resueltos son los afines a las candidaturas más a la izquierda.
Algunos de ellos, como el candidato a senador demócrata por Michigan, Abdul El Sayed, enfrenta una campaña por sus presuntos vínculos con la organización Hermanos Musulmanes.
La demócrata Angie Nixon, en Florida, se muestra también ambivalente respecto a la política de mano dura con Cuba, una de las cartas que Trump presenta ante la comunidad hispana de ese estado.
Popularidad por los suelos
El vicepresidente JD Vance hace campaña por separado en Carolina del Norte, en Ohio, y también en Nebraska donde el senador republicano en ejercicio enfrenta un fuerte desafío de un independiente.
Una encuesta del Washington Post-ABC News-Ipsos publicada el domingo situó la aprobación de Trump en 33%, la más baja de cualquiera de sus mandatos en ese sondeo.
Otro sondeo de NBC News difundido el mismo día lo colocó en 34%.
La economía se ha convertido en un pesado lastre para un presidente que prometió reducir la inflación.
Los demócratas están convirtiendo el descontento en dinero de campaña. Están recaudando mucho más que los republicanos.
Poco más de nueve millones de votos ya se han emitido en todo el país, según el Election Lab de la Universidad de Florida.
Frente a los múltiples vientos en contra que enfrentan los republicanos, el senador James Lankford se negó el domingo a aceptar que una mala noche electoral fuera inevitable.
"Las elecciones tienen que ver con quién efectivamente se presenta y vota", dijo el senador conservador por Oklahoma a la NBC.