Arrestan dos empresarias dominicanas acusadas de soborno

Ambas mujeres, ofrecieron US$5 mil a funcionarios de la Junta de Examinación para Licencias de Licores

NUEVA YORK.- La Fiscalía del Distrito de Manhattan ordenó el arrestó de las empresarias dominicanas Annie Guerrero (Annie Van Dyke"), de 34 años y la corredora de licencias María Elena Núñez, de 52, acusadas de sobornar a oficiales del Departamento de Licores para conseguir una licencia a un restaurante recién abierto por la primera en el Alto Manhattan.

Guerrero, dueña de los restaurantes "El Aguila" de la avenida Kingsbridge en El Bronx y quien hace unos días inauguró el club nocturno "D' Noche" en la avenida Sherman del Alto Manhattan, con la oposición del asambleísta Adriano Espaillat y el concejal Ydanis Rodríguez, está implicada junto a Núñez por el cargo de soborno que el estado de Nueva York es uno de los delitos más graves.

Núñez es propietaria de la agencia Business Solutions que se dedica a diligenciar licencias para negocios del área. Un comunicado oficial de la oficina del fiscal sostiene que los delitos ocurrieron entre enero y febrero del 2009.

La portavoz de la fiscalía Alicia Maxey Greene informó que las mujeres se entregaron voluntariamente, pero fueron arrestadas en la mañana y luego procesadas y fichadas, siendo presentadas en la corte, donde se declararon culpables.

Un juez las liberó sin fianza y tendrán que regresar a la corte el 10 de febrero del 2010.

El fiscal Robert Morgenthau dijo que ambas mujeres, ofrecieron US$5 mil a funcionarios de la Junta de Examinación para Licencias de Licores a cambio de que se le diera el permiso a Guerrero sin que pasara una prueba de rigor.

Ambas cayeron en medio de una investigación de las autoridades después que el activista Manny Velázquez, ex candidato a concejal, renunciara como presidente de la Junta Comunal #12, que según un semanario bilingüe del Alto Manhattan, podría tener vinculación con el escándalo. Las dos, dice el comunicado, se pusieron de acuerdo para sobornar a los oficiales.

El lío se desató cuando Guerrero supo que Núñez se había quedado con el dinero para pagar el soborno después de informarse de que los funcionarios que dan el examen, mantuvieron firme su posición. El fiscal añadió que el caso, demuestra que en Nueva York hay que tener mucho cuidado con intentar sobornar funcionarios y los interesados pueden ahorrarse el dinero y evitar tiempo en la cárcel.

La señora Núñez, también está acusada de robo en gran escala que es un delito mayor. La acusación se produjo después que se concluyó la investigación coordinada entre la fiscalía de Manhattan y el Inspector General del Estado.

Guerrero había denunciado que era víctima de un ataque severo y desconsiderado por parte del asambleísta Espaillat, quien convocó a un piquete a comienzos del otoño frente al restaurante "D´ Noche", cuando se terminaban los trabajos del negocio para oponerse a la licencia.