G7 exige que paren los ataques a civiles en Medio Oriente y pide a Irán abrir el estrecho de Ormuz

Los países del G7 destacaron la “absoluta necesidad” de restablecer de manera permanente una navegación libre, segura y sin restricciones en el estrecho de Ormuz

Reunión de Ministros de Asuntos Exteriores del G7 en Cernay-la-Ville, cerca de París, Francia. (EFE)

Los ministros de Asuntos Exteriores del Grupo de los Siete (G7) instaron al cese inmediato de los ataques contra civiles y la infraestructura civil en el contexto de la crisis en Oriente Medio, al tiempo que pidieron a Irán restablecer de forma urgente la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.

La declaración conjunta, emitida al término de la reunión celebrada en Francia, fue suscrita por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido y Japón, junto con la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas.

El canciller francés, Jean-Noël Barrot, subrayó que “no existe justificación alguna para atacar deliberadamente a civiles en conflictos armados ni para atentar contra instalaciones diplomáticas”. En ese sentido, el documento insiste en la necesidad de detener de inmediato este tipo de acciones.

Asimismo, los países del G7 destacaron la “absoluta necesidad” de restablecer de manera permanente una navegación libre, segura y sin restricciones en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico clave para el comercio global y el suministro energético. Esta petición se alinea con el derecho internacional del mar y con resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Impacto económico y reacciones internacionales

Aunque el texto evita calificar la situación como una guerra, se refiere a la “situación” en Irán y Oriente Medio, en un contexto marcado por los bombardeos iniciados el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.

Otro de los puntos centrales abordados durante la reunión fue el impacto económico global del conflicto. Los ministros advirtieron sobre las interrupciones en las cadenas de suministro, especialmente en sectores como la energía, el comercio y los fertilizantes, así como el aumento de los precios energéticos derivado de las restricciones en el estrecho de Ormuz.

En este sentido, hicieron un llamado a reforzar la coordinación de la ayuda humanitaria y a impulsar alianzas internacionales que permitan mitigar los efectos de la crisis tanto en la región como a nivel global.

La declaración, que inicialmente no estaba prevista, también ha sido interpretada como una señal de posibles tensiones entre los aliados occidentales, en medio del conflicto que involucra as Estados Unido, Israel e Irán.

Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump había advertido sobre posibles ataques a instalaciones energéticas iraníes, aunque posteriormente moderó su postura para dar margen a eventuales negociaciones con Teherán.