Mis palabras

Manuel José Cabral y su legado de excelencia en la educación dominicana

Manuel José Cabral fue un pilar de la excelencia académica en la República Dominicana. (Fuente externa)

En la individualidad de Manuel José Cabral incidieron atributos virtuosos que lo transformaron en un ser humano especial. Entre los atributos se encuentran los siguientes: pensar alto, sentir hondo y hablar claro.

El pensar alto se manifestó de la siguiente manera: siendo poseedor de una inteligencia vasta y profunda, decidió moldearla yéndose a estudiar a la prestigiosa Universidad de Harvard. A su retorno al país, no se incorporó a trabajar en alguna de las importantes empresas de sus familiares. En cambio, poniendo en práctica el sentir hondo y un principio humano solidario de que no se debe monopolizar el conocimiento, y por ello, se decidió a dedicar su vida a la educación, incorporándose como docente a la incipiente UCMM, en donde creó la carrera de Administración de Empresas y también la primera carrera de Economía que existió en el país, convirtiéndose Manuel José en el tronco de las ramas académicas de esa universidad. Como ya se dijo, el hecho de dedicarse a la educación es una manifestación del sentir hondo para dedicar sus conocimientos a favor de la mejoría de la sociedad.

El hablar claro se manifestó al ser un aliado permanente de la verdad en sus comunicaciones, tanto verbales como por escrito. Su presencia en la UCMM se convirtió en un imán de fuerte magnetismo que atrajo a esa academia para que se incorporaran a ella destacados profesionales del país. Cuando le pregunté a uno de ellos por qué se había incorporado a la Madre y Maestra, me hizo esta reflexión: “Si Manuel José está ahí, es garantía de que la excelencia académica es un proceso verídico”.

La vida de Manuel José es un desmentido de aquel dicho popular que señalaba: “Los buenos no triunfan”, pues él, siendo bueno en su vida, ha logrado el triunfo de la excelencia académica de la UCMM, que él conceptualizó en la Madre y Maestra. También es un triunfo para cada uno de los profesionales egresados de la UCMM que están distribuidos por todo el país, siendo frutos de la excelencia académica que él conceptualizó en la Madre y Maestra.

Su influencia en la sociedad dominicana es tal que, para identificarlo, no es necesario mencionar sus prestigiosos apellidos paterno y materno. Basta con mencionar sus dos nombres de pila para que toda la nación lo reconozca con respeto y admiración. También es un triunfo haberse unido a su dilecta esposa Mirtha, quien lo ha estimulado y apoyado para cumplir con sus metas académicas y sociales.

Asimismo, es un significativo triunfo haber formado a sus hijos Marco Enrique, Mirtha María y Manuel José, quienes han asimilado y cumplido fielmente los principios morales y familiares que les ha inculcado su padre Manuel José. No puede dejar de mencionarse su amor a la naturaleza, ejemplificado en la siembra de árboles maderables en Rancho Arriba y también de los clásicos pinos que se usan en la República Dominicana como símbolo de la Navidad. Esos proyectos son ejemplos de lo que dijo Martí: “El hombre debe sembrar un árbol aunque sepa que no se va a acobijar bajo su sombra”.

Manuel José es el tipo de ser humano que hace aportes de manera silenciosa y cuyos resultados son trascendentes, sin buscar reconocimiento de sus coetáneos. Como es lógico, Manuel José compartió sus momentos de ocio con amigos de su misma estratificación social, pero en momentos de diversión, en especial durante el carnaval, estuvo acompañado de manera sempiterna con su tertulio Jimmy Polanco.

N de R: Hoy se cumple el primer aniversario de la muerte de Manuel José Cabral.