¡Los jueces en huelga!

Los jueces rompen el silencio y paralizan los tribunales del país

En un hecho sin precedente en la historia de la justicia, el pasado 21 de mayo más del 67.75 por ciento de los jueces, de una matrícula de 738, paralizaron sus labores en todos los tribunales del país para mostrar su insatisfacción por las condiciones con que realizan su labor día por día a nivel nacional.

Distinto a cómo actúan los maestros y su sindicato, o los médicos y su colegio, esta vez los jueces hicieron valer su voz con autoridad ante lo que consideran un desinterés por mejorar sus condiciones de trabajo. Muy pocas veces, los jueces encargados de administrar justicia en República Dominicana han asumido este tipo de comportamiento, por lo que su protesta no debe verse en el mismo rol de los médicos y maestros, que para no pocos ciudadanos estos dos últimos sectores profesionales, solo van a la huelga por reclamos salariales. En este caso, los magistrados y servidores judiciales se manifestaron con mesura y contundencia.

En un documento que circuló a nivel de todos los jueces de las distintas jurisdicciones, y rubricado por más de 500 de ellos, hicieron un llamado al Poder Judicial para que “atienda sus preocupaciones legítimas que giran en torno a las condiciones en las que actualmente estamos desempeñando nuestras delicadas funciones”.

Una expresión plasmada en el documento leído a los medios de comunicación ese día, traza la línea sobre la cual los jueces y servidores judiciales amparan sus demandas ante las autoridades que tienen bajo su responsabilidad administrar justicia.

Decía la frase, “la justicia no puede sostenerse únicamente sobre vocación, sacrificio personal y compromiso individual”.

Es cierto, los magistrados jueces a nivel nacional nunca habían mostrado de manera pública insatisfacciones. El reclamo es contundente cuando señala que la realidad les golpea a diario por “falta de personal, de jueces, baja remuneración salarial, carga de trabajo excesiva, renuncia masiva del personal administrativo, deterioro y abandono de la infraestructura de buena parte de los tribunales del país”. 

Los magistrados apelaron a una realidad que, aunque estaba latente en el diario vivir de ellos en los tribunales, el resto de los ciudadanos de este país no conocía directamente, elemento que al final incide en la calidad de la administración de justicia en República Dominicana. 

Refieren en el documento dado a conocer que “por la falta de personal, un servidor judicial termina asumiendo el trabajo de dos, tres o cuatro colaboradores. Sobre la falta de jueces, dicen que ello ha provocado que uno haga el trabajo que corresponde a dos, tres y cuatro jueces, no obstante, a que todo el cúmulo de responsabilidades las asume con un salario muy bajo.

La queja de los jueces va más allá del simple movimiento de paralización de labores por un incremento de sueldo porque, según dicen, los estándares de ingresos mensuales de los magistrados, contrasta mucho con los destinados a las esferas de dirección a lo interno del Poder Judicial, donde secretarios y empleados administrativos devengan salarios que superan con creces los de cualquier juez o jueza.

Los jueces, en cambio, criticaron los gastos destinados a viajes, hospedajes, restaurantes, publicidad, eventos e influencers, que dijeron ascienden a cientos de millones de pesos.

Para los magistrados, el reclamo nace del cansancio acumulado de quienes todos los días hacen que la justicia funcione, sí o sí, trabajando desde horas muy tempranas en la mañana hasta altas horas de la noche.

Lo cierto es que esta vez, un sector tan vital para la convivencia pacífica de una sociedad, se levanta por mejoría en las condiciones de vida y de trabajo, sin que pueda alegarse que no tienen razón.