Peleando con el diablo
A los problemas hay que buscarles solución
El dominicano de a pie se queja de muchas cosas, pero cuando se enfrenta a un problema, casi siempre trata de buscarle la vuelta. Eso es lo que han hecho en Carbonera, Montecristi, donde salieron a pelear con el mismísimo diablo. Sí, porque “pez diablo” es el nombre popular de una especie invasora que se ha multiplicado entre la población acuífera de Laguna Saladilla.
Los pescadores notaron que cada vez conseguían menos tilapias y carpas. Se dieron cuenta de que era por el pez diablo -o pleco como también se le llama-, pues este invasor se reproduce mucho más rápido que las especies con mayor valor comercial y desplaza a las locales.
Para sacarle partido a este problema, con apoyo de cooperación internacional, la comunidad puso en marcha un proyecto para transformar en harina los peces diablo capturados. El producto final lo venden como alimento para ganado y como abono orgánico.
En el país tenemos muchos “diablos” a los que habría que buscarles la vuelta. Haríamos mejor en dedicar más tiempo a encontrar soluciones, como lo hizo la comunidad de Carbonera, que a convertir las quejas en munición para las redes sociales o en combustible para las encuestas. A veces, hasta el diablo puede terminar siendo útil.